Las ecuaciones de la relatividad general tienen una interesante propiedad matemática: son simétricas en el tiempo. Eso significa que uno puede tomar cualquier solución a las ecuaciones e imaginar que el tiempo fluye a la inversa, en lugar de hacia delante, y obtendrá otro grupo de soluciones a las ecuaciones, igualmente válidas. Aplicando esta regla a la solución matemática que describe a los agujeros negros, se obtiene un agujero blanco. Puesto que un agujero negro es una región del espacio de la cual nada puede escapar, la versión opuesta es una región del espacio hacia la cual no puede caer nada. De hecho, así como un agujero negro sólo puede tragarse las cosas, un agujero blanco sólo las puede escupir. Los agujeros blancos son una solución matemática perfectamente válida a las ecuaciones de la relatividad general. Pero eso no significa que realmente exista uno en la naturaleza.
Interesante información de los hoyos blancos, es lógico que tenga que haber una fuerza opuesta cómo la 3era ley de Sir Isaac Newton.
ResponderEliminarSiempre me han llamado la atención los agujeros negros, se me hace un tema fascinante, es un tema excelente y aunque aun no existe una respuesta clara de lo que son o como se hacen, todas las teorías que existen tienen argumentos validos, pero habrá que esperar para poder saber la verdad sobre este tema. (Augusto)
ResponderEliminarinteresante la idea de un agujero blanco. Si un agujero negro se traga las cosas, deben aparecer en algún otro lado.
ResponderEliminarMe pareció interesante los de los agujeros blancos, nunca los había escuchado. Creo que pudieron agregar mas hoyos como los de gusanos y así. Está muy bien explicado y muy buen tema para seguir aportando (brianda)
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